Sorolla y la moda.

Museo Sorolla.
13 de febrero – 27 de mayo de 2018
Profesora Marta Huerta.
Se han programado las siguientes visitas durante los meses de marzo y Mayo.
Martes 13 de marzo a las 17.30 h.
Miércoles 14 de marzo a las 13.30 h.
Jueves 31 de mayo a las 13.30 h.

Museo Thyssen.
Profesora Mónica Segui.
Se han programado las siguientes visitas durante el mes de abril.
Martes 24 de abril a las 17.30 h.
Miércoles 25 de abril a las 13.00 h.
Jueves 26 de abril a las 11.00 h.

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y el Museo Sorolla organizan una
exposición dedicada a la presencia de la moda en la obra de Joaquín Sorolla que
tendrá lugar, de manera simultánea y complementaria en ambas sedes , la
muestra reúne más de setenta pinturas procedentes de museos y colecciones
privadas nacionales e internacionales -algunas de ellas nunca expuestas
públicamente-, junto a un destacado conjunto de vestidos y complementos de
época, con valiosas piezas prestadas también por importantes instituciones y
colecciones particulares y muchas de ellas inéditas.
Cada museo ofrece una selección de piezas y obras, por lo que para tener una visión completa y enriquecedora de la exposición se recomienda visitar ambos museos.

Sorolla, cronista de tendencias
Gran amante de la moda, Sorolla es el cronista perfecto de los cambios en las
tendencias y estilo de la indumentaria de finales del siglo XIX y principios del XX.

Sus cuadros reúnen un evocador catálogo de vestidos, joyas y complementos
realzados por su trazo suelto y vigoroso. El interés del pintor por la moda queda
patente, además, en la documentación disponible como fotografías, bocetos o cartas con continuas referencias a diferentes aspectos del vestir.
Los referentes sociales de Sorolla –nacido en el seno de una familia humilde dedicada a la venta de tejidos- y de su mujer, Clotilde García del Castillo, –nacida en un entorno burgués y acomodado, fruto de la situación social alcanzada por la fama de su padre, el fotógrafo Antonio García Peris-, son decisivos para valorar la evolución e importancia que adquiere la imagen en el entorno de la familia Sorolla, estableciéndose un claro paralelismo entre su ascenso social y económico y su interés por la moda y la indumentaria.

Su actividad como retratista de sociedad no fue lo único que le hizo dirigir la mirada hacia la vestimenta, sino también su afán observador y su genuino interés por todo
lo que le rodeaba. En este sentido, su figura se asocia a la imagen de modernidad
establecida por Baudelaire en El pintor de la vida moderna, el artista como
“observador, flâneur, filósofo…” y hombre de mundo.
La exposición se centra particularmente en los retratos femeninos pintados por el artista entre 1890 y 1920, que dialogan en las salas con vestidos y complementos de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

En el Museo Thyssen, la exposición se desarrolla en cuatro secciones:

Sorolla íntimo. El primer capítulo, dedicado al ámbito familiar del pintor, muestra diferentesaspectos de su vida cotidiana, como las cartas que envía a su mujer desde París, en las que le comunica las novedades en la moda, y las
compras de vestidos que allí realiza para ella y sus hijas, así como las obras que dedica a su familia, sobre todo a su mujer y musa.

El retrato de sociedad. Sorolla recibe numerosos encargos para retratar a
personajes de la alta sociedad de su época, describiendo y descubriendo en ellos el alma de una élite y su deseo de reconocimiento. Algunos de los retratos y vestidos incluidos en esta sección se hacen eco de las últimas tendencias en el vestir, mientras que otros, más clásicos, reflejan una moda que dirige su mirada al pasado.

El veraneo elegante. En la segunda mita del siglo XIX se descubren los efectos terapéuticos de los baños de mar. Zarautz, Santander, San Sebastián, la Costa

Brava o las playas de Levante empiezan a ser populares entre los primeros veraneantes españoles. La moda está también presente en estos escenarios y Sorolla, testigo destacado de ello, refleja magistralmente este aspecto en retratos realizados junto al mar.

 

 

París y la vida moderna. La vida moderna surgida a mediados del siglo XIX impregna las nuevas costumbres de ocio: los cafés, los paseos urbanos, el teatro y la ópera…, son lugares que llaman la atención de Sorolla en sus frecuentes viajes a París. Allí conoce, además, de primera mano las novedades que se producen en la alta costura, que le sirven de inspiración a la hora de realizar sus retratos.

En el Museo Sorolla, la exposición se adapta a sus espacios muy marcados por su condición de casa y por haber conservado casi intacto su ambiente original y
todo su mobiliario. Haciendo un recorrido por la muestra se pueden siguientes temas:

Una casa a la moda. El museo guarda,entre sus colecciones de pintura,
numerosos retratos de la propia familia Sorolla, que adquiere una presencia

muy fuerte en el entorno de la casa, entre los muebles y objetos que el mismo pintor escogió. Algunos vestidos puntúan las distintas salas de la planta principal que constituyen la exposición permanente del museo, dándoles, juntos a esos cuadros familiares, una nueva vida.

El retrato de sociedad. Esta sección contiene diversos tipos de retrato de encargo, desde los de mayor compromiso.

Una familia elegante. Clotilde, la mujer de Sorolla, como sus dos hijas, María y Elena, tuvieron un don natural para la elegancia y supieron llevar trajes y sombreros con verdadero estilo. Sorolla se complació en verse rodeado de una familia a la moda, y nunca olvidó en sus viajes llevarles como regalo vestidos o
complementos que hubieran llamado su atención. Especialmente le gustaban los vestidos de verano, pues los blancos a la luz del sol fueron la marca distintiva de su pintura.

Un Fortuny escondido. Por último, el visitante desemboca nuevamente en el
ambiente original del comedor familiar. Elena, la pequeña de la familia, fue la

más aficionada a las novedades, a los vestidos bonitos y a las joyas, ydesde muy joven la vemos retratada por su padre con modelos “importantes”: el vestido Delfos, patentado por el pintor, escenógrafo y diseñadorMariano Fortuny y Madrazo, hizo furor entre las más modernas y avanzadas mujeres de la época.

 

 

(Fuente: https://www.museothyssen.org:)

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